A continuación te ofrecemos unos consejos para que tu salud se beneficie durmiendo de la mejor forma:

1.- Debes dormir sobre un colchón adecuado a tu complexión física y que no supere los 8 años de antiguedad.

2.- Mantener un horario regular, acostándonos y levantándonos a la misma hora cada día. Durante el día realizar sólo una siesta corta para poder dormir bien por la noche.

3.- Si hacemos ejercicio, que sea a una hora regular todos los días. El deporte estimula y el cuerpo tardará más tiempo en relajarse. No penséis que ejercitarnos antes de dormir hará que estemos más cansados para ayudarnos a conciliar el sueño.

4.- No comamos cenas pesadas antes de dormir, ni bebidas energéticas o que contengan cafeína.

5.- No fumemos, ni bebamos alcohol. También son estimulantes que nos mantendrán despiertos, además disminuyen el oxígeno que debe llegar a nuestro cuerpo y nos impedirán descansar completamente.

6.- Cerremos puertas y ventanas para que el ruido no pueda molestarnos y así crear un ambiente propicio.

7.- Ventilemos el dormitorio antes de dormir, cambiemos las sabanas regularmente y usemos aromas relajantes que estimulen el sueño, como la lavanda.

8.- Ropa cómoda para ir a la cama, sin botones, con materiales transpirables, que nos permitan movernos durante el sueño.

9.- Un baño caliente con manzanilla y algunas sales nos calman y preparan al cuerpo para el descanso.

10.- Música relajante, al ponerla a un volumen bajo tranquiliza la mente. Si tenemos suerte, antes de ir a la cama podemos pedir que nos hagan un masaje (da placer y alivia el cuerpo).

11.- No trabajemos en la cama o en nuestro cuarto, esto le da a nuestro cerebro un lenguaje equivocado de lo que significa nuestro descanso.

12.- Intentemos dejar los problemas lejos del dormitorio, estaremos cansados y no encontraremos una solución que nos satisfaga. Si un problema tiene solución, ésta suele aparecer cuando estamos más despejados.